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domingo, 9 de abril de 2017

"La naturaleza interior" sobre "Plantas de Interior"

“La naturaleza interior”
Sobre "Plantas de Interior"

Por Lucía Rossi

El living de un departamento del microcentro porteño. Un sillón. Un piano. Plantas. Muchas plantas. Plantas que se agrupan y circulan por el espacio, buscan agua, buscan la luz indicada para desarrollarse y sobrevivir en este ambiente donde también circulan, los seis personajes de esta historia con su entramado de relaciones peculiares.

La obra de Sol Rodríguez Seoane (distinguida con el “2do premio en el 15vo Concurso Nacional de Obras de Teatro del INT.” y con el “2do premio en el Concurso Nacional de Obras Teatrales UCES 2011”) cuenta el regreso del primogénito a la casa materna, donde encontrará cambios inesperados como, por ejemplo, que el que otrora fuera su cuarto, ha sido alquilado por su madre nada menos que a su intensa e hiperactiva ex novia. La nueva atmósfera familiar estará también integrada por un joven vecino discapacitado encargado de cuidar el jardín, el padrino de este y la joven novia actual llegada desde el Bolsón para instalarse a estudiar en Buenos Aires sorpresivamente.

Con un tono actoral que rompe en cierta medida los límites naturalistas en búsqueda de tonos expresivos más altisonantes, la pieza intenta contar, desde el humor, los conflictos cotidianos de esta familia durante el lapso de un año. Las plantas funcionan como metáfora de la vida de estos  personajes, que de a poco van develando su verdadera naturaleza. Algunos que a primera vista parecen ser diferentes, pertenecen en realidad a la misma especie y, como en el ciclo vital de la flora, hay quienes florecen, quienes crecen demasiado rápido y quienes de a poco e indefectiblemente se marchitan.


Ficha técnico artística:

Dramaturgia: Sol Rodriguez Seoane
Dirección: Miguel Israilevich
Actuaciones: Tamara Garzon, Andrés Granier, María Colloca, Guido Gastaldi, Emma Rivera y Javier Niklison
Escenografía: Isabel Gual
Iluminación: Sandra Grossi
Vestuario: Sandra Fink
Música original: Ornela Lanzillotto
Asistencia de Dirección: Eliana Murgia
Fotografía: Manuel Archain
Diseño gráfico: Miguel Israilevich
Producción Ejecutiva: Julieta Zeta
Producción General: Guido Gastaldi - La Kalandria Producciones


Teatro Porteño: Av. Corrientes 1630 - CABA
Funciones: sábados 22hs
Duración: 90 minutos


jueves, 4 de agosto de 2016

Mostrame tus miserias, mi amor. Sobre “Los que fueron a la fiesta. Opereta”

Mostrame tus miserias, mi amor
Sobre “Los que fueron a la fiesta. Opereta” de Sol Rodríguez Seoane

Por Gabriela Pignataro


¿Cuánto tiempo se guarda un secreto? ¿Hay simulacros convenientes? Una adolescencia compartida en tardes al sol en el club de barrio, un juego de recuerdos en contrapunto: los cuerpos que se desearon antes ahora están lejos y tocan otros besos. La nostalgia detenida, la melancolía de lo que no ocurrió, la lengua mordida de lo callado. El pasado es una gema que silencia su brillo con el polvo de los años y los caminos que se abren de las geografías compartidas donde planeó el deseo.

Pero algo agita el tintero y todas las partículas decantadas, que permanecían invisibles vuelve a la superficie, como cáscaras de algo que el agua se tragó y lo devuelve: una fiesta de casamiento, hace un agujero en las horas y la dimensión presente se pierde por un rato. Los fantasmas adolescentes retornan en cuerpos  afilados por el tiempo, el amor y el dinero.
El éxtasis del carnaval se hace presente, y no hay quien resista a perder el borde, a entregar sus máscaras en una danza  donde la pista de baile se convierte en un ring de boxeo. Eros y Tánatos, cachetada y  roce, trompada y apriete.

El simulacro de las apariencias se resquebraja, los trapitos al sol se cuelgan de noche en un tendal de romances y miserias. Los carneros y lobos quedan de frente y las mosquitas muertas zumban en torno. Encontrarse en esa maroma de recuerdos es un espejo peligroso para todos.


“Los que fueron a la fiesta” satiriza con estridencia y voluminosidad las relaciones humanas: la amistad, la hermandad, las exigencias de la vida de a dos, los proyectos, el éxito. Clava un dardo en las imágenes brillosas de una felicidad inmutable: esa postal de sonrisas de caras estiradas y miradas que quieren disparar como serpentina carioca.

La metaficción de las fiestas, la puesta en escena para una noche única y perfecta, que cabalga sobre un animal pesado y furioso.

Los actores manifiestan su plasticidad tanto dramática como musical: la obra es una caja de música de intensidades y  dramatismos, de personajes que se desmoronan y re-ordenan en otras fuerzas a lo largo de la misma, atravesados por las canciones que impactan por sus exquisita narratividad y no por ello menos atractivas y pegadizas.
La estereotipia de roles (la novia, el líder, la pasada) se deforma y devela un profundo conflicto seductor: nadie es lo que parece.

Hacia el final de la fiesta cuando la luz de la mañana, como osamenta al aire de una bestia atrapada, ilumina  los restos, se revela lo mejor: los rostros transpirados son un caos hermoso, como el amor.

Ficha técnico artística

PATIO DE ACTORES


Lerma 568 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4772-9732
Web: http://www.patiodeactores.com.ar