miércoles, 2 de diciembre de 2015

¿Qué nos salva? Sobre “Y finalmente salvarnos” de Verónica Dragui y Lisa Caligaris

¿Qué nos salva?
Sobre “Y finalmente salvarnos” de Verónica Dragui y Lisa Caligaris

Por Vivi Montes

Y finalmente salvarnos utiliza el dispositivo teatral para llevar a cabo un proyecto de investigación. Un cuadrado dibujado con tiza en el piso de la sala se sugiere como espacio de la representación, fuera de él se propone el diálogo con el espectador en “tiempo real”. Sin embargo la obra funciona como un juego de cajas chinas en el que, lo que en realidad se despliega es el juego de la metateatralidad; el juego del arte que se propone como reflexión de su propio dispositivo. 



Un cuadrado dibujado con tiza en el piso, una actriz y unos pocos objetos que en su uso se transforman en los otros personajes de la historia resultan suficientes. Suficiente un diario para convertirse en el marido de la protagonista, un batón para la cuñada, un par de anteojos deformantes para la palabra autorizada y estigmatizante de la medicina y un pañal de tela para contar todo el amor que cabe y desborda la relación entre una madre y su pequeña hija. Unas manchas rojas aparecidas en el cuerpo de la mujer despliegan el drama; el drama del miedo al contagio, el del dedo que señala acusador, el drama del aislamiento, de la soledad, del desamor y de la ignorancia. El riesgo de perder al ser más amado, aferrarse a ese amor y… Y finalmente salvarnos. ¿La salvación? Hipótesis de cada uno de los espectadores, la obra –inteligentemente- no da respuestas.

Descatable el trabajo de la actriz Lisa Caligaris por la composición de los personajes, por la versatilidad para diferenciar tipos y presentar una amplia gama de sentimientos y por un impecable manejo de los objetos. Muy interesante también la propuesta espacial con diseño de Verónica Dragui que resuelve en un espacio pequeño y con contados (los necesarios) objetos una historia completa y compleja con variedad de personajes y escenarios de acción.


Ficha artístico técnica
Dirección: Verónica Dragui
Actuación: Lisa Caligaris
Dramaturgia: Lisa Caligaris  Verónica Dragui
Diseño de espacio: Verónica Dragui
Colaboración Escénica: Lisandro Rrdríguez
Asesoramiento en Vestuario y objetos: Azul Borenstein
Diseño de luces: Diego Quiróz.
Diseño Gráfico: Manuel García.

Prensa: Simkin & Franco


jueves, 26 de noviembre de 2015

La belleza es la mueca siniestra en un gimnasio de repeticiones. Sobre Chicos Lindos, Experimento Teatral de Gabriel Ávila

La belleza es la mueca siniestra en un gimnasio de repeticiones
Sobre Chicos Lindos, Experimento Teatral de Gabriel Ávila

Por Gabriela Pignataro



Siete chicos en busca de un personaje. No. Siete personajes en busca de una historia. No. Siete historias en busca de ser obra. Tampoco.
Siete hombres buscándo/se ser mientras están siendo cuerpo que hace sombra en escena. Cuerpos preguntándose, su ser esqueleto de masculinidad en clave de incógnita dramática.
Una serie de movimientos, ejercicios elásticos conjugados en categorías de lo masculino, etiquetas que dan alergia en la zona sensible del cuello. Esa incomodidad de llevar una prenda que presenta ante el mundo y reza: aquí está el hombre partiendo la escena, no importa cómo, aquí está el hombre-niño jugando a ser un esquema lleno de convenciones que se aceptan. Y la incomodidad, la pregunta, la duda, la espera, lo que cruje; lo que hiela descansa en una esquina, punto blanco, punto ciego del relato que se repite desesperado, un punto de fuga, agujero en la tela impoluta. Bella. De tan bella, perfecta que miente.


Chicos lindos, semi-desnudos, semi-dormidos que se despiertan y se niegan, se abren y se cierran, se entregan y se reprimen, se besan y se pegan. Ejercicios elásticos, grafía de una escena que se construye y se devela en su propio mecanismo de ser, experimento y experiencia.
La voz que habla: ¿es el hombre, el chico, el niño, el supuesto, el actor, el gimnasta? Una voz que en cuerpo en movimiento se refleja, se desequilibra y desesperada en contenida vitrina de beldades deja entrever, la presión de la marquesina, del éxito, de la complacencia fugaz de una audiencia.





Chicos-trofeo que se opacan de a poco y dejan de reflejar lo que de ellos se desea para volverse cuerpo reconocible en toda la extensión de sus marcas y defectos en un intento de rebelarse al peso de las imágenes fijas de los televisores de nuestros ojos. Cuerpos y voces con marcas y gestos desnudos, sinceramente crudos; al fin de cuentas lo único que puede volverlos hermosos y únicos, sin etiquetas que piquen donde nunca llegamos a rascarnos del todo.










Dirección General: Gabriel Gavila
Asistencia de Dirección: Pablo Rusconi
Dirección de Arte : Gaby Aldave
Iluminación : Pablo Calmet
Coach Físico y Coreografía: Alexis Losada
Diseño Gráfico : Pablo Rusconi
contacto: chicoslindosteatro@gmail.com

ÚLTIMA FUNCIÓN: VIERNES 27/11, 23.30 HS.
La casona Iluminada.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Pensar el cuerpo y la danza. Sobre Abortar la danza de Elías Miguez

Pensar el cuerpo  y la danza
Sobre Abortar la danza de Elías Miguez
Por Vivi Montes


Abortar la danza (Dir.: Elías Miguez) se presenta como un experimento teatral-dancístico que plantea un fuerte desafío para sus intérpretes. Miguel Patiño, Pamela Campos, Natalia Mansueto, Ana Pérez, Priscila Favre y Francisca Rosso se presentan en escena desafiando las posibilidades de sus cuerpos y tensando los límites que la danza en tanto arte impondría a los artistas. En este sentido, resulta muy interesante la extrema variedad musical que recorre la obra de los Wachiturros al pop, de La Macarena al metal y aún más, en una de las secuencias musicalmente suena metal, la iluminación con flash sugiere boliche y los bailarines bailan clásico; escena por demás elocuente para entender que la propuesta va por el lado de la reflexión y la transgresión. Además la obra se construye in situ cada vez, por lo tanto cada uno de los intérpretes debe conocer todas las partes de la estructura a los fines de poder asumir lo que le toque en esa función.

















La palabra también tiene lugar en Abortar la danza, por ejemplo en la secuencia que recorre los mitos y clichés sobre las bailarinas reiterando “no te enamores de esa bailarina”; y la palabra no compite con el movimiento, no disgrega los cuerpos, simplemente se complementa como una más de las variadas formas de expresión que la obra contiene. Los tópicos violencia y sexualidad también entran en escena y se hacen visibles las marcas en los cuerpos por el roce con el cuerpo del Otro, por el golpe, etc. El espectador –aunque se lo involucra de manera más pasiva o más tranquila- también vivencia el movimiento cuando las gradas que conforman la platea se sacuden mientras los bailarines recorren el espacio corriendo.
En definitiva, Abortar la danza es un experimento que convoca a la reflexión sobre los cuerpos, la danza como arte, el movimiento y el azar en una mezcla de heterogeneidades que funciona y conmociona.


Ficha técnico artística

Duración: 65 minutos
APACHETA SALA ESTUDIO
Pasco 623 
(mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4941-5669 / 1530142997
Web: 
http://apachetasalaestudio.blogspot.com
Entrada: $ 100,00 - Sábado - 20:00 hs - Hasta el 28/11/2015 


Amor trágico entre joyas deslucidas. Sobre el Vértigo de Armando Discépolo

Amor trágico entre joyas deslucidas
Sobre el Vértigo de Armando Discépolo.
Por Vivi Montes

“Si un hombre cuando ama enceguece. Cuando odia ¿qué es? ¿Una fiera?” Esa es la frase elegida por los artistas para condensar el sentido de la pieza de Armando Discépolo. El vértigo, dirigida por Matías Leites y Leopoldo Minotti se convierte en una puesta extraordinaria porque se engarza, como el brillante del anillo en el corazón del taller del orfebre Juan Carlos Pallarols. Al suceder en ese espacio tan especial, se torna una puesta que afecta al espectador en múltiples sentidos, no solo por el contenido de la obra ejecutado con fuerza y sentimiento, sino que afecta porque ingresar al taller es ingresar realmente en el mundo que contextúa el universo ficcional, es ingresar al mundo de los personajes, es sentir el olor de los metales y de las piedras. La puesta afecta en grande por la cercanía con los actores y la casi no distinción entre público y escena, las acciones se suceden tan cerca que uno quisiera consolar a algún personaje o tocar las piezas en las que van trabajando a lo largo de la obra.












El vértigo cuenta la tragedia del amor que hace que los hombres se extravíen a sí mismos en el arrebato del deseo no correspondido. El deseo desmedido, la extrema ambición por la posesión de joyas o de la mujer amada -que en un punto son lo mismo, no son para todos- puede llevar a la ruina. Un hombre bueno, generoso, que supo auxiliar a la familia de su amigo caída en desgracia en la Italia natal, puede tornarse el enemigo más vil en su desamor, en su soledad.


Marcos Horrisberger, Roberto Cappella, Yesica Wejcman, Alicia Naya, Matías Broglia, Marcelo Aruzzi, Natalia Besuzzo y Martín Lopez Pozzo no solo dan vida a los personajes, sino que han sabido apropiarse del espacio para imprimirle a la obra una cuota de realismo excepcional. En la semi-oscuridad, en la cara oculta del brillo de las piedras preciosas, el amor y el odio se apoderan de los corazones hasta la pérdida de la razón.


Ficha técnico artística

Duración: 70 minutos
MUSEO PALLAROLS
Defensa 1094 
(mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Reservas: 15-3175-1597
Viernes - 21:00 hs - Hasta el 27/11/2015