viernes, 24 de julio de 2015

Danza con la muerte. Sobre Constanza muere
 de Ariel Farace.

de Valeria Arévalos


Constanza muere. Afirmación indiscutible. Memento mori que nos enfrenta con la realidad más inexorable. No sólo Constanza, sino que todos los personajes que hemos visto en nuestra vida y nosotros mismos, espectadores, vamos a morir. No hay anticipación en eso. Todos contamos con esa certeza.  Sin embargo lo que nos propone Ariel Farace es transitar y exprimir cada segundo del paseo hacia ese fin, no acentuar el fin en sí mismo.







La Muerte se presenta como una vieja amiga, un asno que una vez allá lejos, en el pasado, posó sus ojos sobre una Constanza que fantaseaba con la idea de morir y nunca más se separó de ella. Compañero de sueños, de poesías, de té con galletitas. Presencia paciente los ensayos que cada domingo esta anciana solitaria repite en su casa, rodeada de recuerdos y de ausencias. Ensayos vanos, ya que el momento esperado llega sin previo aviso, tajante y concreto.



Todas y cada una de las elecciones de esta obra son acertadas. El texto es de una carga poética avasallante, tanto es así que uno quisiera aprehender cada palabra para seguir reviviéndolo una y otra vez.  Con la dirección, Ariel Farace, lo eleva aún más y el casting de actores encargados de darle vida/muerte a la obra es impecable. Tanto Matías Vertiz en una caracterización sólida como Lucio, como Florencia Sgandurra, en el rol de esa Niña que condensa el pasado y el misterio, acompañan perfectamente a la gigante Analía Couceyro cuyo trabajo sólo merece alabanzas. Profundidad, matices, comicidad y un despliegue físico y vocal impresionante hacen de su Constanza un personaje entrañable.


La música en vivo, ejecutada por Florencia Sgandurra, genera una alquimia especial con el texto dando la sensación de estar ante una constante danza aún en los momentos de silencio. La iluminación de Matías Sendón y el diseño escenográfico de Mariana Tirantte dan un marco ideal para esta obra de arte.

Actúan: Analía Couceyro, Matías Vértiz, Florencia Sgandurra
Asistencia de dirección: Juan Manuel Wolcoff
Dramaturgia y dirección: Ariel Farace
Escenografía: Mariana Tirantte
Vestuario: Gabriela Aurora Fernández
Iluminación: Matías Sendón
Selección músical: Ariel Farace, Florencia Sgandurra
Asesoramiento y entrenamiento en danza:Susana Brussa
Co-producción:: Projeto ENTRE_Espaço Cultural Sergio Porto & Festival Dois Pontos (RJ)
Duración: 70 minutos

Localidades:
General:
 $ 140
Jubilados y est. univ:
$ 90 (presentando acreditación)
Días y Horarios:
Jueves 22:00 hs.
El Portón de Sanchez: Sanchez de Bustamante 1034


lunes, 25 de mayo de 2015

Fidel-Fidel: conflicto en la prensa

¡Extra-Extra! La lupa del Bachín Teatro sobre conflictos en la prensa, la historia y el teatro




Por Vivi Montes (Lic. en Artes – UBA)



El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma.
Bertolt Brecht


El Bachín Teatro lo hizo otra vez, cumpliendo 15 años de teatro independiente y comprometido vuelve a iluminar e intensificar la escena porteña con Fidel-Fidel: conflicto en la prensa. Y lo hacen otra vez, nos acercan una obra para descoserse de risa por momentos y para emocionarse de cara a este racconto de la historia que choca de frente con la actualidad, sin eludir el componente profundo y reflexivo que completa su trabajo.



Con este espectáculo situado temporalmente en vísperas del año nuevo de 1959 y en constante juego anacrónico con diferentes perlas del discurso histórico y mediático, el grupo utiliza lúdica, poética y esperanzadoramente la figura de un tal Fidel para discurrir sobre los medios de comunicación, la historia y la formación de subjetividades. Y como el arte algo tiene que ver a la hora de conformar imaginario, subjetividad y opinión, viene bien (siempre) encontrarse con la identidad del Bachín, que no por épica resulta menos nacional o menos latinoamericana.


     En esta obra, los periodistas del periódico “La República” enarbolan la bandera de la verdad lanzando un revolucionario comunicado que sentencia: Los periodistas nos negamos a mentir porque periodista que miente que se quite la vida mientras esperan algún cable, alguna noticia de ese tal Fidel que sea su voz de aura. Con recursos brechtianos (recurrentes y efectivos en sus obras) y un trabajo colectivo donde todas las voces todas (hasta las disidentes) se suman para confluir en un grito de identidad teatral y política Fidel-Fidel nos habla de otros tiempos donde las noticias de unos cuantos barbudos tomando el poder de esa islita modesta, pequeña pero ejemplificadora exaltaba los corazones revolucionarios; Fidel-Fidel nos habla también del presente: lucha de poderes, medios de comunicación y… ¿los bríos de entonces dónde han quedado? Y por último, pero no menos importante, Fidel-Fidel, nos tiene que hablar –fundamentalmente- del futuro, de nuestros deseos y  de que siempre será necesario creer en la posibilidad de torcer el rumbo de la historia. Aquí y allá, desde las calles, desde las redacciones, desde los teatros.


Ficha técnico-artística

miércoles, 20 de mayo de 2015

Dínamo y el espacio de la soledad

          
Por Vivi Montes (Lic. en Artes – UBA)



Dínamo es un espacio excepcionalmente ideado y un ideal uso de ese espacio que regala al espectador imágenes tan únicas como bellas. Dínamo es ese espacio reducido donde casi paradójicamente coinciden tres mujeres incapacitadas para encontrarse. Entonces la pregunta brota en medio de la originalidad de la puesta: ¿cómo encontrarse verdaderamente con el otro cuando la soledad lo ocupa todo, cuando se vive aferrada a los que no están?


Las mujeres de la obra -estos tres personajes entrañables que nos dejan con las ganas de conocerlas mejor-dejaron y fueron dejadas. Padres, hijos y tal vez algún amor anidan lejos de ellas en otros mundos, mientras en ellas anida la soledad. Soledad que las sume y escamotea la posibilidad de real encuentro con otros y con el mundo. ¿Se puede compartir la soledad o se peca de traición con el ausente?

El mundo de la obra, un mundo en el que cada una posee su idioma, donde la palabra no consigue articularse y carece de entidad para lograr unir a los personajes en diálogo se ve conmovido cuando irrumpe lo inesperado –el elemento maravillosamente absurdo pero más verdadero de toda la historia- y en ese espacio de encierro y desencuentro se talla una grieta. Alocada, desconcertante, pero iluminadora la grieta. Un alivio la grieta. Sin embargo todo se detiene allí y una queda en su butaca con sabor dulzón, sí, pero con ganas de más. 


Dínamo es una Coproducción de Timbre 4 con Napoli Teatro Festival (Italia), Fundación Teatro a Mil (Santiago de Chile) Festival d'Avignon (Francia), Maison des Arts de Créteil (Francia), Teatro La Plaza (Lima, Perú) y Centro Cultural San Martin (Buenos Aires)


Ficha Técnica
Libro y Direccion: Claudio Tolcachir, Melisa Hermida y Lautaro Perotti
Actúan: Marta Lubos, Daniela Pal, Paula Ransenberg
Músicos: Joaquín Segade
Vestuario: Pepe Uría
Escenografía: Gonzalo Cordoba Estevez
Iluminación: Ricardo Sica
Fotografía: Sebastián Arpesella
Asesoramiento En Efectos Especiales: Federico Ransenberg
Asesoramiento en sonido: José Binetti
Asistencia de iluminación: Lucía Feijoó
Asistencia de vestuario: Camila Castro
Asistencia de dirección: María Garcia de Oteyza
Prensa: Marisol Cambre
Producción: TEATROTIMBRe4, Maxime Seugé, Jonathan Zak


lunes, 4 de mayo de 2015

Por la puta circunstancia porque ninguna mujer nace para puta

Por Vivi Montes (Lic. en Artes – UBA)

Este próximo viernes 08 de mayo y sólo por 4 funciones vuelve al Teatro La Tertulia, escrita por Mariano Legaspi y dirigida por Valeria Arévalos Por la puta circunstancia. Tamara, María y Soledad coinciden una noche en la celda de una comisaría, a partir de ese encuentro van a desfilar por el camino de la risa, la sonrisa y la lágrima los tópicos  que sustentan la tesis de la obra: ninguna mujer nace para puta.



            Porque hace falta poner en palabras, porque hace falta darles voz a las que ponen el cuerpo pero carecen de decir porque tampoco hay del otro lado oídos fértiles; porque hace falta derribar prejuicios y enterarse la historia detrás del personaje. Entonces ellas, Tamara, María y Soledad presas; mucho más presas que esa noche, presas en un título –puta o travesti- que pesa sobre sus cabezas día a día nos cuentan cómo llegaron allí, nos cuentan sus desencuentros familiares, sus elecciones, sus luchas, el haberlo perdido todo, nos comparten sus deseos; y fundamentalmente, lo que más vulnerable hace a la mujer: su soledad.


            La soledad es el talón de Aquiles de estos tres personajes que en su vulnerabilidad albergan la historia de miles de mujeres explotadas, cooptadas por un sistema perverso que a costa de su sufrimiento pretende disfrazar de goce el sometimiento del otro.


Ficha técnico - artística
Intérpretes: Isabel Castreje, Mariano Legaspi, Mariela Fernandez
Reemplazo María: Brenda Ríos Benso
Autor: Mariano Legaspi
Make up: Sandra Alaimo
Diseño sonoro y Asistencia Gral: Mariana Emiliozzi
Diseño de luces: Ricardo Sica
Escenografía: Yamila Ramundo
Dirección: Valeria Arévalos

VIERNES 23 HS - Teatro La Tertulia Gallo 826 (C.A.B.A.)
http://www.alternativateatral.com/obra32916-por-la-puta-circunstancia






lunes, 30 de marzo de 2015

Deíctica de Julieta Rodríguez Grumberg: sujetos, objetos y posibilidades.

Por Vivi Montes (Lic. en Artes – UBA)


Ellos. Siete bailarines. Siete sujetos. Siete posibilidades que se abren a infinitas posibilidades porque Deíctica no clausura el sentido de las acciones de sus intérpretes; Deíctica juega –seduce con cierto magnetismo lúdico- con sujetos deícticos. Deícticos en el sentido que explicita el propio programa de mano de la obra: “que indica o señala/palabras cuyo significado depende del contexto, lugar y momento en que se manifiestan”. Interesante propuesta pensar el cuerpo en movimiento como palabra, y al artista (por extensión) como aquel que tiene algo por decir a un espectador que puede, sin embargo, manejarse dentro de la obra con bastante libertad.



Esos siete cuerpos presentan situaciones varias, el espectador efectúa su propio recorte, decide el enfoque de su mirada y podrá asignar sentidos varios tal la contingencia que propone la obra interpelando el entendimiento. Objetos varios irrumpen en la escena, por momentos rozan lo kitsch, juegan al deíctico, igual que los cuerpos. El objeto permite a veces la relación con el otro, en su cercanía, en su distancia o incluso en su ausencia; otras veces se torna punto de conflicto y enfrentamiento. Todas estas variantes y la versatilidad de los bailarines enriquecen la obra manteniendo al espectador siempre alerta, interesado, buscando.




Deíctica se presenta hasta el 10 de abril en el Camarín de las musas los viernes a las 23 hs.

Ficha Técnica

Intérpretes: Ana Armas, Alejo Wilkinson, Federico Moreno, Georgia Forconesi, India Pernigotti, Lia Mazza, Ramiro Cortéz.

Música original: Augusto Natale

Escenografía: Cristian Porchia

Iluminación: Adrián Cintioli

Vestuario: Estefania Bonessa

Asistencia: Matias Goldin

Producción: Alexis Losada

Idea y Dirección General: Julieta Rodríguez Grumberg

miércoles, 25 de marzo de 2015


 Sobre cómo escribir un libro sin palabras

por Valeria Arévalos

"...porque el cuento en definitiva se trata del hombre frente a su destino, o sea, de cómo se construye nuestra realidad..."


¿Qué pasa cuando se enfrentan la palabra y el silencio?¿Es, acaso, la palabra la materialización del pensamiento o su encubridora?¿En qué lugar quedan ubicados los sentimientos? En Todos mis miedos de Nahuel Cano y Esteban Bieda el personaje de Bruno, interpretado por Pablo Seijo, es un escritor que se debate entre la verborragia y la falta de palabras. En busca de inspiración para su nueva novela va tropezando con situaciones que, lejos de servirle de fuente, lo enfrentan con su abulia, su falta de sensibilidad y su apatía.


Los personajes que le acompañarán en su historia son Mercedes (María Abadi), una alumna devenida amante, y Laura (Anabella Bacigalupo), su ex esposa aferrada a él patológicamente en un presente estancado. Diego Echegoyen será el cuarto actor que completa el elenco, su personaje innombrado, al que se puede uno referir como "El hombre", hará las veces de director de orquesta, de voz de la conciencia o de puestista de la obra, ya que será el encargado de ir hilando los pensamientos y acciones de los personajes dentro de ese torbellino de momentos sin tiempo ni espacio. Será, asimismo, quien le marque la falta a Bruno cuando intente apropiarse de citas ajenas para escribir su propio relato y, en cierto modo, es quien le dará a entender que a veces la verdad se encuentra en la sencillez.



La dificultad de representar y la construcción de la realidad serán los ejes del relato. El gran acierto de Todos mis miedos es la puesta enmarcada en un universo de doscientos libros desparramados por el espacio escénico. Libros que funcionarán como representación del universo físico e imaginario de Bruno, así podrán ser la cama de Laura, el muelle de una isla en el Tigre y hasta ladrillos de su mente que sirven para construír ideas y a veces necesitan ser derribados. No hay espacios vedados ni escondites, todo estará allí dispuesto a ser enfrentado.



Para los efectos lumínicos se utiliza una parrilla suspendida con lámparas de lectura que se van graduando para provocar distintos climas hasta la penumbra final en donde el silencio invade la escena. Ese silencio que quizás uno anhela pero que una vez hecho presente incomoda.

Ficha técnica
DIRECTOR Y DRAMATURGO
Nahuel Cano

DRAMATURGO
Esteban Bieda
 
ACTÚAN
María Abadi
Anabella Bacigalupo
Diego Echegoyen
Pablo Seijo
 
ASISTENTES ARTÍSTICOS 
Juan Fernández Gebauer
Juan Mako
 
DISEÑO GRÁFICO
Leandro Ibarra
 
ILUMINADORA
Rocio Caliri
 
ESCENÓGRAFA
Julieta Potenze
 
VESTUARISTA
Paola Delgado

FOTOS
Candela Dal Pont 
Sebastían Arpesella
 
PRODUCCIÓN

Estudio ELCUARTO
Laura Loredo Rubio

Sábados 23 hs - Beckett Teatro
Guardia Vieja 3556

Reservas: www.alternativateatral.com.ar

jueves, 19 de marzo de 2015

Cuerpos que danzan, imágenes que nos mueven.

Por Vivi Montes (Lic. en Artes UBA)


Los cuerpos danzan, se detienen, vuelven a andar, corren, trepan, se detienen, vuelven a danzar. Son movimiento, aún en su quietud. Los cuerpos condensan la potencia del sujeto. La imagen fija, la fotografía atrapa el movimiento y lo destruye, dicen… Congela los cuerpos y como a cualquier objeto carente de vida los inmoviliza, los inmortaliza. Pero ¿puede la foto ser cuerpo? Sí, las imágenes capturadas por Lía Comaleras el pasado domingo en Ciudanza dan muestras de ello; acompañan el acontecer performático de Anónimo, el montaje presentado por Gustavo Lesgart en ciclo llevado a cabo el último fin de semana en La Usina del Arte.






Estas imágenes son cuerpo vivo de los cuerpos que se mueven, son mirada presente, situada y autoconsciente. Ese es el punto en que consiguen transformarse en acontecimiento y no ser solo retrato de un momento que se nos escapó ya de los ojos y de nuestras vidas. Esta es la imagen que danza junto a los intérpretes (Antonela Malonni, Helena Cadierno, Ignacio Plaza, Marcelo Chiummiento, Mauro Appupliese, Lucas Coria, Martina Kogan, Lucía Costa, Pamela Van de Moortele, Angie San Martino, Rodrigo Ramírez Gisbert, Jazmín Cañete, Érica Ventre, Paula Tirelli, Pamela Jury Dayan, Ariel Calderón, Ezequiel Abreu, Gastón Barroso, Eugenia Cao, Paula Robles, Lucila Cataife, Natalia López Godoy).





Anónimo como obra tiene que ver con el sujeto –individual y colectivo-, con sus posibilidades –solo y en comunidad- y termina en invitación para el público, porque el espectador es también ese cuerpo que vibra en y con la obra y por lo tanto la obra se abre para incluirlo y crecer. Las imágenes, en este sentido funcionan también dentro de la obra, en paralelo o yuxtapuestas. Nada como ir juntos a la par…. Se da entonces entre performance e imágenes un juego de extrema vivencia, se contienen mutuamente como cajas chinas, como matrioskas, pero simultáneamente visibles. La fotografía en el movimiento de los intérpretes y acontecimiento en la imagen.





Y menos mal que el arte se contiene y se hace espacio a sí mismo, porque si pensamos la obra situada en La Usina del Arte hay que pensarla en un territorio bastante aquietado, hostil. Todo sucedió en un contexto vacío de otras obras, las paredes blancas, desnudas (porque es más que un auditorio, ¿no?). Todo sucedió en el exacto tiempo-reloj que duró la presencia de los bailarines en escena, luego ya ni lugar para los visitantes quedaba; había que despejar rápidamente las instalaciones, tampoco había tiempo para conversar a sus puertas, comentar lo vivenciado, también había que despejar rápido la entrada.




Por eso, porque los gobiernos y sus gestiones pasan, pero los artistas y sus huellas quedan, compartimos con ustedes, estimados mirones, algunas de estas imágenes para revisitar aquel momento tan bello y enérgico como efímero en que nosotros (espectadores y artistas) y La Usina estuvimos vivos, en movimiento, sucediendo.

Fotografías: Lía Comaleras

miércoles, 18 de febrero de 2015

El eterno retorno del desamor 
en "Muñeca" adaptación de Pompeyo Audivert

por Valeria Arévalos

"… Y recuerdo cuando servimos aquella gran mariposa negra, que parecía de terciopelo, que parecía una mujer." (Marosa Di Giorgio - Los papeles salvajes)

El Centro Cultural de la Cooperación sirve de espacio en donde el ritual de la reencarnación cobra vida. "Muñeca", obra escrita por Armando Discépolo en 1924, renace casi un siglo después metamorfoseada, impregnada de imágenes fragmentadas y de nuevas voces, manifestadas a los gritos y en silencio. La propuesta escénica, dirigida por Pompeyo Audivert y Andrés Mangone, podría definirse como un eterno retorno sobre el deseo inalcanzable. Ellos prefieren presentarla como una "tragedia griega nacional sobre el amor no correspondido" y, tras superar los primeros instantes de resistencia ante esa definición, nos dejamos conmover por el destino inevitable de Anselmo, cuyo poderío económico no logra sublimar el dolor que le causa su máscara, aquella que le fue asignada y que siente ajena y maldita. 


El coro de obsecuentes que lo rodea hará lo que sea necesario para que él no caiga en la desesperación por la pérdida del objeto amado, Muñeca. ¿Por qué lo hacen? ¿Por amor? ¿Para no perder su lugar bajo el ala del oligarca? ¿Para no abandonar la dinámica bohemia de la Argentina del '20, la juerga, las drogas, lo superficial? Y Muñeca, ¿por qué huye? Quizás porque por la naturaleza inmanente del objeto de deseo necesite ser inalcanzable. En la adaptación de Audivert-Mangone se le da una voz más potente al personaje de Muñeca que en su versión original, su alma se expresará con palabras de Marosa Di Giorgio, ¿quién mejor para hacer estallar a esa mujer en miles de imágenes corpóreas y naturales? Con esta incrustación de textos, el personaje femenino deja de ser solamente el objeto deseado, pasivo e histérico, para convertirse en un sujeto deseante y carnal que lejos está de ser una figura de porcelana, frágil e inmóvil. Muñeca huye, una y otra vez. Su huída es una onda expansiva que desencadena la tragedia interminable.



La obra se estructura de manera cíclica, comenzando con un "flash-forward" que anticipa el final con un grito munchiano suspendido. La escenografía enmarcada con un trabajo lumínico lúgubre y encerrado, la música en vivo y el desplazamiento de los personajes en un tiempo Otro, nos transportan al interior de esa realidad con olor a insatisfacción, a inquietud, a capricho incumplido. Capítulo aparte el importantísimo rol de la "caja de muñecas" y del espejo en donde la realidad se presenta despiadadamente.

Ficha técnico artística
Autoría: Armando Discépolo
Versión: Pompeyo Audivert
Actúan: Pompeyo Audivert, Carlos Correa, Pablo Díaz, Gustavo Durán, Fernando Khabie, Abel Ledesma, Fabio “Mosquito” Sancineto, Diego Veggezzi, Ivana Zacharski
Vestuario y escenografía: Julio Suárez
Dirección: Pompeyo Audivert, Andrés Mangone
Duración: 75 minutos

Centro Cultural de la Cooperación
Corrientes 1543 – Capital Federal
Teléfonos: 5077-8000 int 8313
Web: http://www.centrocultural.coop
Funciones: Viernes y Sábados 22hs