viernes, 21 de junio de 2019

Alta tensión. Sobre “La culpa de nada” de Victoria Hladilo

Alta tensión
Sobre “La culpa de nada” de Victoria Hladilo

Por Vivi Montes


            ¿Cuál es el preciso instante en el que las buenas intenciones mutan a desastre? ¿Cuándo el deseo de reparar nuestros vínculos da paso a la destrucción total? ¿Cuáles son los micro pactos que sostienen un sistema de relaciones violentas y perversas?

            Victoria Hladilo, autora y directora de La sala roja, vuelve a indagar en el enroscado mundo de las relaciones humanas y revela la cara oculta de los grupos sociales desplegando una sucesión de escenas tan tensas como impactantes. La puesta mantiene al espectador en vilo, atento a cada movimiento de los personajes, intentando capturar cada palabra dicha por lo bajo porque todo el tiempo se percibe una tensión que requiere un esfuerzo mayor de atención para reconocer lo no dicho que habita en y envilece los vínculos entre las parejas que integran este grupo de amigos que protagoniza La culpa de nada.

            Una fiesta sorpresa, un esfuerzo por reparar la pareja, por llevar adelante un proyecto de familia. Un grupo de amigos judíos y esposas goi, una trama de secretos turbios que comienzan a brotar hasta cubrir toda la superficie de moho. Una suma de talentos, comenzando por Victoria Hladilo, que destaca por la efectividad del texto, la potencia de la puesta y una minuciosa composición de los personajes que se estructuran en un sistema complejo que late cada vez con más intensidad, pasando por la taquicardia hasta llegar casi, al borde del infarto. El resto de los lenguajes escénicos (vestuario, luz, sonido, escenografía) se integra y aporta fuerza a la construcción de un universo ficcional de notable intensidad.

            Esa fiesta es, todo el tiempo, una bomba a punto de explotar, una noche que transita de la sonrisa a la mueca de los dientes apretados por el odio, un enfrentarnos con esas pequeñas acciones, con esos pequeños pactos y esos secretos a voces que perpetúan el machismo y la violencia, incrementándola. La culpa de nada nos coloca frente a un mundo de relaciones que repudiamos pero que –aún- no somos capaces de desarticular y continuamos nuestros días, a pesar de todo, como si nada hubiera ocurrido.


Funciones: Sábados 23hs
Teatro: El Método Kairós

Dirección: El Salvador 4530
Informes: 4862- 0655



lunes, 10 de junio de 2019

“De deseo somos”. Sobre “Nada especial” de Pablito No Clavó Nada


“De deseo somos”
Sobre “Nada especial” de Pablito No Clavó Nada





Por Vivi Montes

La compañía Pablito No Clavó Nada (PNCN), luego de su gira internacional se encuentra de regreso en la escena teatral porteña con su espectáculo Nada especial. Autodenominado “burla escénica sobre la normalización del deseo”, el grupo indaga en esta ocasión, sobre todo aquello que nos constituye en nuestro devenir sujetxs, todo aquello que nos moldea ¿o encorseta? Desde mamá hasta las tías, con paradas intermedias en un montón de extraños ineludibles todxs tienen algo que decir, opiniones varias que terminan por obturar la libre elección del Ser.


En ese sentido, previo reconocimiento de todos estos elementos asfixiantes, Nada especial resulta un ejercicio liberador. PNCN se sumerge y arrastra a su público hasta envolverlo en una atmósfera que recupera la rebelde libertad de los gloriosos sótanos de otros tiempos. Intérpretes y espectadores comparten el mismo espacio, el mismo humo, la misma exaltación, todxs inmersos en un exceso de cotillón informe que funciona como el marco perfecto para convidar a la fiesta del reencuentro con el deseo.

Cumplen lo que prometen al ofrecernos “una revista fatua y bobalicona donde lo banal, el fracaso y lo absurdo danzan para liberar el deseo y terminar con la mascarada obligatoria. Nada especial es una propuesta exultante de creatividad, con un gran despliegue de talento tanto en la creación como en la ejecución. Un espectáculo para aceptar que somos lo que nos hicieron ser, pero también lo que queremos ser. Se agradece la insolencia, la apuesta riesgosa, el juego al límite, el borrar los límites. Se agradece el teatro que no agacha la cabeza ante ningún intento disciplinador.


Ficha artístico técnica

Intérpretes: Concepción Covello, Florentina Messina, Juan Pablo Ruiz y Julián Cardoso
Dirección: Braian Alonso
Dramaturgia colectiva
Inspirada en Ferdydurke de Witold Gombrowicz

Asistencia de dirección:
Bauch y Camila Giraud
Asistencia en escena:
Denise Gomez y Camila Giraud
Producción: Pablito No Clavó Nada
Asistencia de producción: Marcela Andrés,
Ignacio Pozzi y Ana Heilpern
Diseño y realización de Vestuario:
Denise Gomez y Julieta Ferreyra
Diseño de iluminación:
Estefanía Piotrkowski y Sóphya Acosta Santucho
Visuales y sonido: Ignacio Tomé
Prácticas de movimiento: Nadia Gomez
Diseño de maquillajes: Luisina Evangelista
Asistencia de maquillaje: Florentina Messina
Los maquillajes son realizados por lxs intérpretes
Realización de mascara: Nadia Rosa
Diseño de escenografía: Camila Rossano
Coordinación y producción escenográfica:
Andrés Gavaldá
Realización de escenografía e iluminación:
Pablito No Clavó Nada
Fotografía: Julián Cardoso, Ignacio Tomé y Lucas González Canosa
Realización audiovisual: Julián Cardoso
Ilustraciones: Barbara Pampin
Colaboración musical:  Martín Lohrengel


Con el apoyo de: Proteatro, Fondo Nacional de las Artes, Rio Manos, Maquillajes Titi y la Escuela Metropolitana de Arte Dramático.
























¡REESTRENO!
Nada Especial se presenta los Sábados 25 de mayo, 8 y 22 de junio a las 22:30 hs en Páramo Cultural (Carlos Calvo 3974,  Boedo)


lunes, 3 de junio de 2019

La cara (no tan) oculta del horror. Sobre “El campo” de Griselda Gambaro


La cara (no tan) oculta del horror
Sobre “El campo” de Griselda Gambaro
Dirección: Rodrigo Rivero

Por Vivi Montes

Su vida es breve pero su número es desmesurado; son ellos, los Muselmänner, los hundidos, los cimientos del campo, ellos, la masa anónima, continuamente renovada y siempre idéntica, de no hombres que marchan y  trabajan en silencio, apagada en ellos la llama divina, demasiado vacíos ya para sufrir verdaderamente. Se duda en llamarlos vivos: se duda en llamar muerte a su muerte, ante la que no temen porque están demasiado cansados para comprenderla.
Si esto es un hombre (Primo Levi)


Griselda Gambaro escribe El campo en 1967, sin embargo el texto no parece envejecer. La intimidación encriptada, la crueldad negada y la naturalización de la violencia son algunos de los ejes que le otorgan vigencia y nos enfrentan con la cara más grotesca, pero no menos real del poder basado en el control absoluto, el terror y el extermino del otro.  

La puesta de Rodrigo Rivero se despliega en un escenario en el que lo ominoso se encuentra condensado en varios de los signos que componen la escena teatral. La escenografía que, entre metal y plástico circunda el espacio en el que los personajes se mueven, contrasta con el realismo del resto de los objetos señalando la artificialidad de “el campo”, un lugar asfixiante del que prácticamente no es posible escapar. La composición de los diferentes personajes es impecable, en lo individual y en lo coral funciona cada uno de los gestos que se imprimen en los cuerpos y en los rostros que, en una sonrisa esconden y revelan la actitud aciaga o en una mueca el dolor secreto. Vestuario e iluminación completan un universo ficcional que lo envuelve todo con su siniestra tensión.

Si bien la temática de la obra es absolutamente dolorosa, el trabajo de compensación entre lo mostrado y lo sugerido en la extra-escena es preciso, efectivo. Ver El campo hoy representa una buena oportunidad para reflexionar sobre aquellos horrores que no podemos reconocer, mucho menos nombrar, a pesar de que se presenten con todos sus signos expuestos.

ELENCO

Emiliano Marino
Greta Guthauser
Hernán Muñoa
Mariano Díaz
Diego Bellone
Agostina Bertolesi
Pehuén Cordero
Sol Kujawinski
Germán Martins
Ignacio Stamati

EQUIPO CREATIVO
PUESTA EN ESCENA Y DIRECCIÓN GENERAL: RODRIGO RIVERO
ASISTENTE DE DIRECCION: GERMAN MARTINS
PRODUCCIÓN EJECUTIVA “PORELPUENTE”: CAROLINA MANFREDI - MARIANO DIAZ
VESTUARIO / ESCENOGRAFÍA: VANESA YAEL ABRAMOVICH
COMMUNITY MANAGER / DISEÑO GRÁFICO - AUDIOVISUAL: MARTÍN LUGONES
MÚSICA ORIGINAL: GABRIEL SENANES
MAQUILLAJE: FLORENCIA MOYANO
DISEÑO DE LUCES: DIEGO BELLONE

TEATRO
ESPACIO IFT (Boulogne Sur Mer 549)
ESTRENO: DOMINGO 5 DE MAYO
DURACION DEL ESPECTACULO: 90 minutos
ENTRADAS A LA VENTA: http://www.alternativateatral.com/obra64574-el-campo

CONTACTO
Producción: Carolina Manfredi (11-5873-6664)
porelpuenteteatro@gmail.com
Facebook: https://www.facebook.com/elcampoteatro/
Instagram: @elcampoteatro

jueves, 30 de mayo de 2019


Final de Partida
sobre “Un día elegimos bailar” de Julieta De Simone y Andrés Molina
por Gastón Czmuch


Siempre llegar al final de un proceso es angustiante. No sólo por lo que se termina, sino también por lo desconocido de lo que vendrá. Y, como si todo esto fuera poco, al hablar de un proceso educativo y de formación que implique un proyecto final, tener que hacer que este proceso de cuenta de todo el recorrido transitado es aún más complejo.

  
Así es que la cohorte de egresados del turno vespertino de la EMAD 2018 decidieron dirigir esa búsqueda final en el baile, en el movimiento. Eso, tan intrínseco y primigenio del ser humano, para que se haga carne en escena. Como los inicios del teatro, ritual y danza. Los movimientos que nos conectan con lo dionisíaco, con el placer, pero también con nuestro propio ser. Entonces el movimiento se configura como identitario: desde como bailamos nosotros o nuestros padres o nuestros abuelos, como debe bailar un hombre o una mujer y la construcción de una calidad de movimiento de género, la sensualidad y lo sexual, lo violento.


Entonces, esa búsqueda, además intentar dar cuenta de un tránsito en particular (o también grupal) comienza a reflejar(se) como una búsqueda personal: de como encarar lo que se viene y como, mediante la decisión, disfrutar de lo que sucede hoy. Porque un día, como hoy, decidimos bailar. Y bailar es alegría, bailar es festejo.


El trabajo de Julieta De Simone y Andrés Molina es interesante, ya que desde la organización pudieron lograr que el trabajo se muestre como homogéneo, pudiendo tener en la puesta en general un momento para que todos se puedan mostrar y hablar de esa búsqueda personal y grupal. Así, el resultado, es compacto y concreto. Además, la puesta tiene música en vivo ejecutada por los mismos actores, lo que le da un nuevo plano de sentido a su trabajo.


En su segunda temporada, la obra se ofrece los domingos a las 19:00 y a las 21:00 en la Escuela Metropolitana de Arte Dramático (Sarmiento 2573 – CABA)


Ficha técnico-artística
Intérpretes: Morena Giudice Bravo, Lucía Buchsbaum, Julián Cardoso, Víctor Díaz, Valentina González Mancilla, Milena Gradin, Emanuel Irazoqui, Carmela León, Nataly Marutian, José Mouzo, Lucía Moyano López, Leandro Oneto, Martin Paglione, Agustina Rodríguez, Jessica Rolle, Nahuel Ruiz Ocampo, María Sajoux, Gonzalo Szklar Boblansky, María Luisa Vera Villalba, Iván Vitale
Músicos: Julián Cardoso, Lucía Moyano López, Gonzalo Szklar Boblansky, María Luisa Vera Villalba
Ilustraciones: Jazmín Kullock
Diseño de luces: Pigu Gómez
Diseño sonoro: Julián Cardoso, Gastón Poirier, Gonzalo Szklar Boblansky
Realización de vestuario: Valentina González Mancilla
Edición y realización de video: Andrea Cabrera, Julián Cardoso
Operación de sonido: Héctor "tito" Arrieta
Equipo Creativo: Luca Capobianco, Julieta Gottlieb, Florencia Maza, Nuria Wassaf
Fotografía: Germán Romani
Diseño gráfico: El.fucho, Emanuel Irazoqui, Jazmín Kullock
Entrenamiento corporal: Blanca Rizzo
Entrenamiento en danza: Andrés Molina
Entrenamiento vocal: Rosario Güenaga
Asesoramiento de vestuario: Sofía Etcheverry, Morena Guidice Bravo, Agustina Rodríguez
Asesoramiento En Espacio Escénico: Sofía Etcheverry
Asistencia musical: Gastón Poirier
Dirección: Julieta De Simone, Andrés Molina

miércoles, 29 de mayo de 2019


La manipulación como desencadenante de lo trágico
sobre “Anita o la tragedia de las partes” de Luis Longhi
por Gastón Czmuch

Luis Longhi, autor y director de la pieza, al hablarnos sobre el texto nos dice: “El arte es verdad, pero también es engaño. El teatro es convención, pero también es una trampa que aceptan deliberadamente cada una de las partes que conforman el rito. La manipulación, entonces, será parte del asunto. Manipulación consentida por un lado y tiránica por el otro”.



Aquí ingresamos al mundo de Ana. Allí ella espera, junto con Laura, poder poner en marcha un plan que vienen pensando juntas desde hace tiempo. Por momentos dudan una de la otra, si serán capaces de llevarlo todo hasta el final. Y en la tragedia, una vez iniciado, ya no hay manera de frenar el andamiaje. Es necesario llegar hasta las últimas consecuencias.

La pieza tiene un soporte inteligente en donde nada es lo que parece, y la construcción de la intriga parece una de esas muñecas rusas mamushkas.


Las actuaciones transitan por el registro de lo trágico. Los trabajos de Maia Francia (Anita), María Viau (Laura), Pablo Sórensen (Hugo) y Sebastián Politino (Juan) son muy buenos, y con su histrionismo despliegan una a una las capas de este entramado llevándonos de la risa al espanto.

La escenografía de Tomás González nos ambienta en esta casa en donde el devenir a lo fatídico es inevitable. En ese mismo camino, las pinturas que se exponen de Beatriz Provitina imprimen en un lenguaje lo siniestro se expresa. Además, un cuarteto de cuerdas nos acompaña en este viaje.

La obra se ofrece los sábados a las 18:00 en El Tinglado Teatro (Mario Bravo 948 – CABA)


Ficha técnico-artística:
Libro: Luis Longhi
Actúan: Maia Francia, Sebastián Politino, Pablo Sorensen, María Viau
Músicos: Esteban Fioroni, Valter Izzo, Luz Merlo, Nicolás Muñoz
Diseño de vestuario: Vanessa Giraldo
Diseño de escenografía: Vanessa Giraldo
Diseño de luces: Sebastián Irigo
Realización de escenografía: Tomás González
Música original: Juan Ignacio López
Operación técnica: Sebastián Crasso
Fotografía: Diego Murciego
Pinturas: Beatriz Provitina
Diseño gráfico: Marisol Acebedo
Asistencia de dirección: Dana Taicher
Prensa: Tehagolaprensa
Producción ejecutiva: Dana Taicher
Producción general: Bacs Producciones
Dirección musical: Juan Ignacio López
Dirección general: Luis Longhi


¿Cómo es la actuación en esta época donde se pulverizaron los grandes relatos?
sobre “80 de un minuto” de Rubén Sabadini
por Gastón Czmuch


Esta es una de las preguntas que atraviesan este material desde su inicio hasta el final. Y, como pregunta rectora, nos sirve no sólo como hilo conductor, sino que se intuye que también ha funcionado como cuestionamiento ordenador de los dispositivos escénicos y de los lenguajes plásticos y musicales expuestos en escena.



La dramaturgia planteada por Rubén Sabadini no conforma una historia lineal que respeta la estructura aristotélica, sino que se da de modo fragmentado y desordenado. Además, no existe idea de progresión o relación de causa y efecto entre las escenas. Son seres que se nos presentan, casi superpuestos unos con otros. Intervienen y operan en todas las partes en la que estalla esta fábula.

Las actuaciones de todos los intérpretes son inquietantes y es de destacar el trabajo físico de todos y cada uno de ellos, ya que parte de la construcción de estas diferentes historias – máquinas de sentido son (o se inician) desde una mecánica física.


El trabajo de Cecilia Zuvialde en el diseño de vestuario es impecable. Materializó en ellos la construcción de estos seres uniformados (constituyendo su igualdad y siendo empleados engranajes en esta maquinaria y de este sistema en el que vivimos), estableciendo un corrimiento incluso en la identidad de género (porque ni siquiera importa ya eso). El diseño de luces de Matías Sendón es pleno efectivo, deliberado a denunciar toda artificialidad en escena.

La obra se ofrece los jueves a las 21:00 en El Portón de Sánchez (Sánchez de Bustamante 1034 – CABA)


Ficha técnico-artística
Dramaturgia: Rubén Sabadini
Actúan: Marina Caracciolo, Federico Fernández Mardaráz, Cecilia Gil Mariño, Aldana Illán, Gabi Maiarú, Agostina Maldino, Poppy Murray, Mauro Telletxea, Lorena Damonte
Diseño sonoro: Tracks,"Me Heris" "Los Humanos" @gabimaiaru
Bateria y "Timbres Preparados + Técnica Extendida" @mavidam
Texturas y ambientes electronicos @kchi_homeless
Fotografia: Jetmir Idrizii

Músicos: Manuel Pérez Vizan
Diseño y realización de escenografía: Laura Cardoso
Diseño y realización de vestuario: Cecilia Zuvialde
Diseño de luces: Matías Sendón
Diseño De Sonido: Kchi Homeless
Asistencia de dirección: María Paula Lonegro
Producción Transmedia: María Paula Lonegro
Diseño de movimientos: Carla Di Grazia
Dirección: Rubén Sabadini y Carla Di Grazia


De Wagner y vidalitas
sobre “Tilcara no existe” de Raquel Albeniz
por Gastón Czmuch

En 1845 Domingo Faustino Sarmiento escribe, desde Chile, “Facundo o Civilización y Barbarie en las Pampas Argentinas”. Allí toma como referencia la vida de Juan Facundo Quiroga no sólo para hablar de él, sino para encarnizar en él la figura del caudillo y hablar de lo salvaje. Facundo representa lo autóctono, lo argentino; versus la ilustración que representaba lo venido de Europa y América del Norte.


La obra se centra en la historia de dos hermanas, Amparo y Angélica, dos hermanas paquetas y aristócratas que despiertan un día con raros síntomas: una de ellas gustosa de la música del altiplano, la otra con trenzas en sus cabellos que no paran de crecer. Ellas no pueden creer que les suceda esto, ellas tan altas. Aseveran que esto pasa porque su casa se ha plagado de domésticas norteñas, que con sus bailes y sus comidas han comenzado a invadir su espacio. Entonces, deciden no sólo encerrarse en su habitación sino, además, tapiarla y cantar Wagner.

El texto de Raquel Albeniz, en tono farsesco, ironiza sobre nosotros como sociedad que repele toda cultura latinoamericana y abraza la europea como alta, culta y llena de sabiduría. Esa idea de civilización y barbarie que sigue dando vueltas en nuestras cabezas, increíblemente casi dos siglos después.


Las actuaciones de Raquel Albeniz y Amancay Espíndola construyen estas hermanas desde el desparpajo, llevando ese conservadurismo al cuerpo, al movimiento y al habla.

La puesta de Alejo Sambán es asertiva, de mucha frescura y dinamismo, y haciendo crecer el filoso y corrosivo humor del texto.

La obra se ofrece los sábados a las 20:00 en el NoAvestruz Espacio de Cultura (Humboldt 1857 – CABA)


Ficha técnico-artística:
Dramaturgia: Raquel Albeniz
Actúan: Raquel Albeniz, Amancay Espíndola
Vestuario: Jennifer Sankovic
Escenografía: Vanessa Giraldo
Caracterización: Jennifer Sankovic
Diseño de luces: Ricardo Sica
Música original: Lautaro Cottet
Diseño gráfico: Manuela Vilas
Asistencia de dirección: Gilda Salto
Prensa: Kazeta Prensa
Dirección: Alejo Nicolás Sambán

martes, 14 de mayo de 2019


Por el boulevard de los sueños rotos
sobre “Blanca”
por Gastón Czmuch


Todo texto, aunque clásico, es interpelado por el tiempo. Y no por ese cuestionamiento se debilita, sino que puede suceder que cambien las zonas que ilumina; y que haya ahora nuevas oscuridades.


  
Blanca es una mujer de ciudad, de una familia acomodada. Tras la muerte de su madre, tenía un trabajo en la Municipalidad, pero algo sucedió y no le dieron una “licencia” en su trabajo, sino que también la casa en la que vivía ya no la tiene más. Por eso, se vio forzada a visitar a su hermana, Elena. Elena ya no vive ni cerca, ahora está en el conurbano, en el tercer cordón. Entonces para ir hacia allá se subió a un tren y así emprendió su viaje. Esta vez no a Nueva Orleans, ni el viaje es en tranvía. Entonces, es como si estuviera escrito: la tensión entre Blanca y el marido de su hermana, Enzo, es inevitable.


A su vez, no sólo el cambio de ciudades e idiosincrasias es lo que está en juego en esta reversión, ya que nuestro mundo no es el mismo que envolvía a Tennessee Williams en la Estados Unidos de finales de los 40. Blanca es Blanche, pero al mismo tiempo no lo es. Del mismo modo que lo que se le exigía a ella, como mujer; hoy día empieza a tener otras connotaciones.

Aunque se destaca el trabajo de Monina Bonelli como Blanca, el trabajo de todo el grupo es homogéneo. Van acompañando, entre todos, el encorsetamiento que da el texto, como un torniquete, que angustia y cuestiona.


La dirección de Cintia Miraglia es atinada y construye esta nueva época juntamente con el texto de Villamil. El diseño espacial despojado planteado por Gonzalo Córdoba arma un cuadrilátero, casi como si fuera un proyecto de vivienda (ni siquiera una ya constituida), con apenas una subdivisión. Por otro lado, el diseño lumínico armado (también de Gonzalo Córdova), acompañado con la estética leather del diseño de vestuario planteado por Gustavo Alderette, ayudan a encrudecer y extremar la visual.

La obra se ofrece los viernes y sábados a las 21:00 en el Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551 – CABA)


Ficha técnica
Dramaturgia: Natalia Villamil
Elenco: Monina Bonelli, Leticia Torres, Mariano Sayavedra, Marcelo Pozzi y Héctor Bordoni
Diseño espacial y lumínico: Gonzalo Córdova
Dirección musical y música original: Julián Rodríguez Rona
Diseño de Vestuario: Gustavo Alderette
Coreografía: Josefina Gorostiza
Fotografía: Laura Castro
Prensa: Octavia Comunicación
Producción: Natalia Gauna
Asistente de dirección: Zoilo Garcés
Dirección: Cintia Miraglia