Los clásicos
no pierden vigencia, es cierto, eso se debe a que ciertas tramas nunca pierden
vigencia. Agamenón indaga la
cuestión del poder y lo hace de un modo descarnado exponiendo la labilidad de
los vínculos más íntimos cuando la brutalidad de la ambición desmedida infiltra
su toxina. La puesta de Manuel Iedvabni y Pablo Flores Maini refuerza el
carácter actual de la obra incorporando acertadamente al coro de modo
audiovisual. Por otra parte, la versatilidad en las actuaciones de Ingrid
Pelicori y Osmar Nuñez que componen a todos los personajes, incluido el coro en
pantalla, cautiva a la platea repleta y exultante.
Este
resultado que hoy vemos en escena en el teatro La comedia contó con un profundo trabajo de investigación que les
permitió retomar algunas de las formas habituales de la tragedia griega, como
por ejemplo que tan solo dos actores (en este caso un actor y una actriz)
realicen todos los personajes o el uso de máscaras en diálogo con tecnologías
del presente. Una buena oportunidad para revisitar esta primera parte de la trilogía La Orestíada en una puesta que demuestra
que hay temas que nos siguen atravesando y lo seguirán haciendo hasta el final
de los tiempos.
Un buen asomo al insondable
universo de la otredad
Sobre “Peggy Pickit” de Roland Schimmelpfennig
Por
Vivi Montes
Peggy Pickit es una obra difícil, una
maravilla compleja, de esos textos al que pocxs se animarían. Es una obra hecha
de universos paralelos, que cruzan en el eje de la simultaneidad tiempos diversos,
latitudes inconmensurables, discursos discordantes, niñas que lxs adultxs
convierten en objetos-muñecas, de plástico o talladas eso son para ellxs,
juguetes, trofeos, signo de su propia impotencia. Las historias que se narran
tejen una trama imbricada, los límites de las parejas se tornan difusos y la
admiración deviene fácilmente en reproche o simplemente envidia. En sus
intentos fallidos por hacer del mundo un mejor lugar se instala el interrogante
sobre el verdadero sentido de un supuesto altruismo. ¿Es realmente posible
ayudar al/lx otrx? ¿Es posible dejar de lado la compasión y comprender siquiera
al/lx otrx? ¿Será que no es dado conocerlxs verdaderamente o solamente acceder a la construcción que hacemos de ellxs? ¿Somos capaces de mejorar la
existencia de otrxs o solo intervenimos confusamente hasta incluso complicar,
aún más, las cosas?
En esta
ocasión la puesta de Valeria Arévalos consigue realzar los mejores aspectos del
texto, su seductora ambigüedad, el espanto que se disfraza de humor para
acertar su diana, la oscuridad de los corazones que pretenden revelarse puros,
la insalvable distancia que nos hace otrxs, imposibilitando el nosotrxs. El ensamble
de luz, trabajo sonoro, escenografía y vestuario denota el mejor ribete de la
labor conjunta de un equipo eficaz que consigue plantar el pasado en el
mismísimo presente de la acción y tornar vívida la experiencia del horror
implícita en el texto. Para actores y actrices la obra supone un gran nivel de
exigencia; demanda una presencia absoluta, constante. Hernán Isusi Paz, Sergio López,
Laura Ruffa y Victoria Troncoso concentran la tensión y juegan con los
sentimientos de espectadores y espectadoras a su antojo llevándolxs a un viaje
misterioso, temible, fantástico y angustiante.
Ficha
artístico-técnica:
Actúan: Hernán Isusi Paz, Sergio López,
Laura Ruffa, Victoria Troncoso
Escenografía: Lucía Lossada
Luces: Ricardo Sica
Sonido y producción: Mariana Emiliozzi
Vestuario: Humberto Rizzo
Gestión de derechos autorales: Hartmut
Becher
Imagen de flyer: "Ojos de miel"
de Cris Pereyra
Dirección: Valeria Arévalos
Funciones: Domingos 20hs – Fandango Teatro (Luis Viale 108 C.A.B.A)
miércoles, 9 de octubre de 2019
El juicio de la Historia y su doble
Sobre “El farmer. Juan Manuel de Rosas, el mito y su sombra”
Por Vivi
Montes
Producida por
el Complejo Teatral de Buenos Aires y estrenada en 2015 vuelve a la escena
porteña El farmer, la
adaptación que Audivert y De la Serna realizaran de la novela de Andrés Rivera.
La potencia del texto condensa notables e importantes hechos y personajes de la
historia argentina en el recorrido que Rosas hace desde su recuerdo en el
exilio inglés, viejo, solo y pobre. La puesta teatral vigoriza el texto
confiriéndoles cuerpo al Rosas del exilio, pero también al que fue, al del
recuerdo, al del relato histórico.
Este doble
estatuto del personaje en escena, el que es y el que fue, el que se piensa a sí
mismo y el que ha quedado registrado en las páginas del pasado crean un diálogo
que empuja a la reflexión sobre el carácter narrativo de la historia, pero
también sobre el devenir de la nacionalidad y la construcción de la identidad
social. Esos porteños a los que el personaje refiere sarcásticamente (y a
público) ¿son aquellos coetáneos de Rosas o son, aún, nuestros contemporáneos?
La recreación
simbólica que la puesta hace del pasado es atractiva y efectiva, construye
sentido y transporta. La música compuesta y ejecutada en escena por Claudio
Peña subraya e intensifica. Por último, los personajes que componen y sostienen
De la Serna y Audivert, erguidos o derruidos pero siempre presentes y provocando
al sentido común de espectadores y espectadoras hacen gala del buen teatro
demostrando que la historia se sigue escribiendo, siempre y en cada
reactualización nos permite repensarnos.
Ficha artístico técnica
Actúan: Pompeyo Audivert
y Rodrigo de la Serna
Músico en escena: Claudio
Peña.
Música original y el diseño sonoro: Claudio
Peña
Iluminación: Leandra
Rodríguez
Escenografía: Alicia Leloutre
Prensa y difusión: Daniel
Franco.
El farmer está basada en la novela de
Andrés Rivera
Adaptación: Pompeyo
Audivert y Rodrigo de la Serna
Recién estrenada, Happyland
resulta una obra fundamental para atravesar nuestro presente. El texto sagaz de
Gonzalo Demaría articulado con la puesta aguda de Alfredo Arias se convierten
en una invitación a reivindicar nuestro derecho a la risa crítica. En este
caso, el encuentro lúdico con los fantasmas de la historia se encuentra mediado
por lo satírico, llevado al extremo de lo esperpéntico para lograr una
combinación exquisita de elementos teatrales que dejan al descubierto algunas
de las aristas más grotescas de nuestra historia nacional.
“Reflexionar sobre el episodio
peronista es, para mí, un punto capital en mi vida de artista y de ciudadano.
Entre Panamá y su cabaret Happy Land, donde Isabelita encuentra a Perón, y su
exilio en Neuquén, la pluma de Gonzalo Demaría despierta un aquelarre de
imágenes esperpénticas dignas de nuestra gótica y magnética historia política”
sostiene Alfredo Arias. Ese aquelarre de imágenes se corporiza en su puesta teatral
postulando un diálogo con el presente en el que a través de la risa se instala
la reflexión. Es un humor lúcido y provocador.
Happyland es un
trabajo inmenso e impecable; texto, puesta, escenografía, vestuario, peinados, iluminación,
coreografías y actuaciones construyen un universo visual tan atractivo como
punzante. Aquellos personajes y hechos (de pura coincidencia similares a otros
conocidos por lxs espectadorxs) revelan su costado (o su frente) más ridículo
develando en la mirada al pasado la bufonesca construcción de nuestro presente.
Ficha artístico técnica:
Autor Gonzalo Demaría
Elenco
(por orden de aparición)
Isabelita Alejandra Radano Joe Herald Carlos Casella Isabelita Joven Josefina
Scaglione Lucrecia Marcos Montes Charito María Merlino Arzobispo Adriana
Pegueroles
Coordinación de producción Galo Ontivero, Pablo Quiroga Producción técnica Isabel
Gual Asistencia de dirección Maxi
Muti, Tamara Gutiérrez
Asistencia de
escenografía Emilia Perez
Quinteros Asistencia de vestuario Analía
Morales Asistencia artística Luciana
Milione, Estefanía Florez Bernal Música original y diseño sonoro Axel Krygier Diseño de iluminación Paula
Fraga Diseño de vestuario Julio
Suárez Diseño de escenografía Julia
Freid
Dirección Alfredo Arias
Funciones: Miércoles a domingos
20:30hs.
Teatro San Martín (Corrientes
1530 – CABA) / Sala Casacuberta
Sobre
“El silencio de otros” de Almudena Carracedo y Robert Bahar
Por Vivi Montes
Recientemente estrenada
en Buenos Aires y multipremiada en las principales pantallas del mundo El silencio de otros es una película
imprescindible, urgente. El filme pone en imágenes el silenciamiento de los
crímenes del franquismo y la toma de palabra de la víctimas mediante la
denominada “querella argentina”, es decir, que reconstruye la historia reciente
española permitiendo la visibilización de un conjunto heterogéneo que incluye
ancianas que reclaman los huesos de sus padres para poder darles digna
sepultura antes de las que alcance su propia muerte; hombres y mujeres que
llevan las marcas de la tortura impresas en sus cuerpos y en sus memorias y familias
que buscan a sus hijos e hijas arrebatadxs viviendo bajo el yugo de una
identidad falseada.
En España rige desde 1977
la Ley de Amnistía, ley que constituye el hito fundacional de un pacto de
olvido. El olvido ha ido calando los lazos sociales como una siniestra
enfermedad, negando la historia, ocultando las huellas del autoritarismo,
lavando culpas e impidiendo que se haga justicia. Justicia es investir de
palabras lo ocurrido, testimoniar, que se juzgue y condene a los victimarios,
que se recupere a lxs niñxs robadxs, que las fosas comunes se conviertan en
tumbas con nombres.
Almudena Carracedo y Robert
Bahar construyen el filme como un rompecabezas de imágenes de tiempos diversos
entrelazando el archivo y la actualidad con la suficiente efectividad como para
dar cuenta de cuánto del pasado constituye nuestros presentes y delimita
nuestras perspectivas de futuro. El rompecabezas se integra además con
múltiples voces que representan las diferentes caras del relato sobre la
dictadura franquista. El silencio de
otros presenta de manera impecable una problemática que recorre la
trama generacional española en todos sus estratos. La película comienza con el
testimonio susurrado de una anciana testigo de la historia, luego una voz femenina,
más joven declara en off: no sabemos
lo sucedido porque no nos lo contaron y no podemos contárselo a nuestros hijos
porque no lo sabemos.
Los dos pilares sobre los
que yergue la necesidad del filme (que es la necesidad de todos los pueblos del
mundo) son la búsqueda de verdad y la búsqueda de justicia. Dado que la
mencionada ley de amnistía evita que esas búsquedas puedan prosperar en España
y puesto que la justicia es (debe ser) universal y que los delitos de lesa
humanidad sonimprescriptibles y
universales se narra la organización de la querella argentina para reclamar
justicia desde aquí, del otro lado del océano y a diez mil kilómetros de
distancia de la tierra manchada de sangre y dolor. Enorgullece ver la esperanza
de justicia puesta en nuestra patria, enorgullece la lucha y emociona ver una
platea que aplaude los avances de la causa como si en lugar de ocurrir en la
pantalla estuvieran ocurriendo en tiempo presente; entristecen las trabas, las
injusticias sostenidas. Sin embargo, este tipo de trabajos demuestran que estamos
de pie, acompañando a las víctimas en sus justas búsquedas, sin rendirnos y
resistiendo hasta que las ranas críen
pelos y los dictadores y sus cómplices sean juzgados, aquí, allá y en todas
partes del mundo.
Ficha Técnica
Producción y Dirección: Almudena Carracedo y Robert Bahar
Producción Ejecutiva por El Deseo: Pedro Almodóvar, Agustín
Almodóvar, Esther García
Producción Ejecutiva por POV: Justine Nagan, Chris White
Producción Ejecutiva por ITVS: Sally Jo Fifer
Producción Ejecutiva por LPB: Sandie Viquez Pedlow
Co-Producción Ejecutiva por Blue Ice Docs: Steven Silver, Neil Tabatznik,
Robin Smith
Directora de Fotografía: Almudena Carracedo
Montadores: Kim Roberts, A.C.E. Ricardo Acosta, C.C.E.
Música Original: Leonardo Heiblum & Jacobo Lieberman
Diseño de Sonido: Steve Miller
Sonido Directo: Robert Bahar
El Silencio de Otros es una co-producción de Semilla Verde Productions, Lucernam Films,
American Documentary | POV, Independent Television Service (ITVS) y Latino
Public Broadcasting (LPB), en asociación con El Deseo, con financiación de
Bertha Foundation y Corporation for Public Broadcasting (CPB), con la
participación de Blue Ice Docs. Con apoyo adicional de Sundance Institute
Documentary Film Program, Oak Foundation, Guggenheim Fellowship, United States
Artists Fellowship y Catapult Film Fund, entre otros.
2018/ España - USA/ 96 min/
DCP/ Color / Castellano
Se proyecta en CABA en Sala Lugones, MALBA, Artemultiplex
Sobre
“Trastorno” un culebrón metafísico de Pompeyo Audivert
Por
Vivi Montes
Pompeyo
Audivert vuelve a releer a uno de los grandes de la escritura teatral
rioplatense revelando la vigencia de su pluma. Luego de las versiones de Muñeca (Discépolo) y El desierto entra en la ciudad (Arlt) se
presenta Trastorno, versión libre de El
pasado de Florencio Sánchez. La descripción de la puesta actual no podría
condensar mejor su visión de mundo: culebrón
metafísico. Como buen culebrón Trastorno nos atrapa en una de esas
historias que aunque predecibles no permiten alejar la mirada. La historia se
construye en torno a una familia aristocrática envuelta en un ambiente sórdido
en el que se pueden vislumbrar rastros de un pasado silenciado que esconde
secretos aciagos. De pronto uno de los hijos demanda respuestas certeras y no
se detendrá hasta llegar a la revelación de su auténtico origen y la asunción
de su trágica identidad.
La lúcida
relectura del texto plantea muy bien la reactualización de la cuestión de clase
en términos de la construcción de una fachada entre quienes verdaderamente son
y quienes pretenden ser; entre un adentro donde las mentiras se sostienen a
cualquier costo y un afuera amenazante que se cuela por todas las rendijas que
puede más una infundada creencia de superioridad que los lleva a pararse sobre
(es decir pisotear) la debilidad mental
del resto de la sociedad. La puesta teatral, codirigida con Andrés Mangone
cuenta, además, con algunos elementos que terminan de completar un trabajo extraordinario.
Las actuaciones destacan en un registro que va desde el exceso hasta un
realismo enrarecido que devela constantemente la construcción de personajes más
preocupados por la imagen de sí mismos que por su verdadera humanidad. Un
espejo los duplica (por momentos también al público) y tiene un papel clave
hacia el desenlace de la pieza al convertirse en el sitio en el que sucede lo
real, para esta familia allí se vive y allí se muere. Finalmente, la
iluminación y la inclusión musical en vivo se integran aportando visualidad y
sonoridad a un cruce de lenguajes que se complementan metaforizando los significados.
Trastorno: Cambio o alteración que se produce
en la esencia o las características permanentes que conforman una cosa, una
situación, o en el desarrollo normal de un proceso (Diccionario español). Ante el
orden familiar subvertido por la emergencia irrefrenable de las verdades
soterradas pululan en escena los espectros, por un rato, hasta que el silencio
y las mentiras vuelvan a encerrarse, se reinstaure el orden y continúe la vida
en una (tan solo) aparente absoluta normalidad.
Ficha artístico técnica:
Personajes
Rosario:
Pompeyo Audivert
Ernesto:
Juan Manuel Correa
José
Antonio: Pablo Diaz
Silvia:
Ivana Zacharski
Mameca:
Fernando Khabie
Titi:
Julieta Carrera
Arce:
Fernando Naval
Música:
Claudio Peña
Iluminación:
Leandra Rodríguez
Escenografía:
Pompeyo Audivert / Lucia Rabey
Vestuario:
Julio Suarez
Prensa:
Daniel Franco
Dirección:Pompeyo
Audivert/ Andrés Mangone
Funciones:
Viernes y sábados 20hs
Centro
Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543 – CABA) – Sala Solidaridad
Los variados
breves relatos que componen el libro de María Sola se hilvanan hasta componer
una hermosa colcha, de esas tejidas de a cuadraditos coloridos, que al unirse
forman un tejido majestuoso, de mágicos dibujos y sensibles texturas. Mujer deshabitada cobija, sorprende y emana
calidez. Lo fantástico va irrumpiendo en la realidad de cada narración como
inmiscuyéndose, entrelazándose en el universo de los personajes hasta alterar
todos los órdenes y crear mundos conmovedores.
Las
imágenes creadas por Sola se suman a las que se van armando ante los ojos de
las y los lectores a medida que avanzan las páginas. La caracterización de los
personajes logra que el universo de lectura se vea habitado por los seres más
extraños, aunque cotidianos y entrañables. En muchas de las páginas me vi
impulsada a reconocer como Laiseca, como Almada: María, usted es una genia.
Las
diferentes secciones que componen el libro son como habitaciones de una casa
gigante que invita a perderse en ellas y explorarlas. De cada puerta, de cada
ventana pende un hilo que nos hace devenir entre las páginas oscilando entre
puentes, túneles y laberintos en un éxodo placentero. Así, las palabras nos
llevan en andas y bosquejan escenas maravillosas entre locos musicales, años sabáticos
para diminutas parejas enfrascadas, cuerpos de mujeres que se ovillan, parajes en los que
nadie es dueño de nada (ni de su nombre siquiera), seres reconstruidos,
hermanos que brotan de la tierra unidos por raíces, pinturitas que salvan de la
locura y el encierro; niñas que se convierten en palomas, demonios que acunan,
muñecas andantes que se convierten en objeto de persecución, una movilización
de minúsculos inquilinos que viven dentro de un hombre y robots que encierran
madres.
Podría
agregar muchas palabras, pero mejor invitarles a la lectura de este volumen del
que voy a rescatar para ustedes unas pocas líneas que condensan su encanto:
Una sombra gigantesca se asoma del techo.
No me explico cómo puede tener ojos, pero los
tiene y son como focos que iluminan la noche. (Fragmento
de “El acecho”)
Eso es Mujer deshabitada, a la vez sombra y
espejo, un libro para reconocernos y extrañarnos al mismo, mágico, tiempo con
ojos imposibles que, sin embargo iluminan la noche.
Mujer
deshabitada, María
Sola, Muerde Muertos, 2019, Buenos Aires.
Sobre
“La huelga de las escobas” de Patricia Suárez, Roxana Aramburú y Mónica Ogando
Por Vivi Montes
La huelga de las escobas invita
a conocer un hecho histórico acontecido en 1907. En aquel entonces, la
municipalidad de Buenos Aires decretó un importante aumento en el valor de los
impuestos y los propietarios de los conventillos decidieron trasladarlo
inmediatamente a los alquileres, incrementándolos abusivamente. Inquilinos e
inquilinas respondieron con inmediata organización popular. Las mujeres,
novedosamente, se ubicaban al frente de la huelga; con escobas y agua hirviendo
se dispusieron a repeler a todo aquel que intentara arremeter contra sus
derechos. Así defendieron con valentía las viviendas de los más humildes
enfrentando todo intento de desalojo.
En
esta ocasión, destaca la vigencia del texto por el protagonismo de las mujeres
en defensa de los derechos más elementales y del fuego inextinguible de las
luchas que nos llevan al frente; por las dificultades de acceso a la vivienda
que sigue sufriendo gran parte de la población y por la insistencia de la
sangre regada en las calles, sea uno o sean
treinta mil los muertos siempre los pone el pueblo.
Con
algunas aliviadoras notas de humor, una puesta interesante y buenas actuaciones,
el Grupo Teatral Rayuela consigue
enlazar efectivamente pasado y presente, recordarnos que estamos hechos de
retazos de lenguas foráneas, de dialectos, de cachitos de culturas diversas,
entretener, emocionar e interpelar a la platea. Una buena oportunidad para
encontrarnos con una de esas historias pocas veces contada, esas historias
invisibilizadas, relegadas al silencio que pujan por salir a escena para gritar
un secreto a voces sobre la implacable fortaleza de la unidad popular.
Bienvenido el teatro capaz de parir las historias acalladas hasta que alguna
vez la tortilla se vuelva
definitivamente.
Ficha artístico-técnica:
Elenco: María Inés Álvarez, Julieta
Rocío Barletta, Leticia Cabeda, Guadalupe Farina, Mila Fernández, Gastón Giunta,
Marian Moretti, Jorge Ojeda, Cali Rotondo
Diseño de iluminación: David Rosso
Diseño gráfico: Débora Longobardi
Diseño y realización de vestuario:
Marina Smith
Prensa: Ditirambo Teatral
Asistente de dirección: Lucas
Montagna
Dirección general y puesta en
escena: Gustavo Armas
Funciones:
Sábados 20hs.
Teatro
Buenas Artes Social Club – Guatemala 4484 (C.A.B.A.)